1/12/14

Día gris

Me enteré que estabas mal y no hice más que echarme a llorar.Durante los últimos veces perdí contacto con la familia y solo sabía de ti por las pláticas que de vez en cuando escuchaba a escondidas, como queriendo y no. Sabes que las cosas con mamá no eran buenas y el orgullo terminaba por ganar la batalla siempre. 
Supe de ti cuando mi padre vino al cuarto y yo conteniendo las lágrimas escuché la noticia. Me quede helada y un millón de cosas pasaron por mi mente; no pude hacer más. Casi instantáneamente me puse de pie y corrí hasta la sala a darle un abrazo y pedí perdón. Lloré como hacía bastante tiempo no lo hacía y pedí que estuvieras bien como si ella tuviera el poder de arreglar eso. Ojalá lo hubiera tenido.

En todo ese tiempo solo atiné verte dos o tres veces ¿ recuerdas? Siempre mis ocupaciones estaban primero y no sabes cuanto me arrepiento. Pero no era eso, era el miedo de verte, era el afrontar la realidad de la manera más cruel que existe. Era darme cuenta de las cosas y aceptar que en algún momento todos nuestros temores se volverían realidad y nada podría cambiar eso. Y al final tuve que afrontarlo. Todos lo hicimos.

Nunca olvidaré tus últimas palabras ni lo vulnerable que me sentí al estar contigo. Nunca olvidaré el dolor de verla llorar y de verte a ti postrada en esa cama. No olvidaré tus ganas de seguir luchando, tu fortaleza, tus amor por la vida. Nunca olvidaré lo fuerte que fuiste a pesar de todo y todos.

Me dolió infinitamente.

No tuvimos una buena relación, sin embargo te fuiste y una parte de mi se fue contigo.

Te amo.


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