30/7/13
Día 45
Un dolor así, dolor del alma, no se quita con remedios, terapia o vacaciones; un dolor así se sufre, simplemente a fondo, como debe ser.
26/7/13
15/7/13
10/7/13
8/7/13
My lover
I know you're already sleeping but I wanted to let you know that I'll wait for you. No matter what. I promise you, I will. You deserve all the best. I want people to look at us and say "Damn! These two are still dating?!" ... I've found the person that I want to be with for the rest of my life and that person is you. You are the love of my life. You make me so happy. It's incredible. Goodnight my lover.
3/7/13
2/7/13
Día 17 (No olvides, yo nunca olvidé)
Hoy es martes, pero no es cualquier martes. Quizá entre tus tantas ocupaciones olvidaste lo importante de este día.
¿Recuerdas cuando recién cumplíamos un mes? Yo no puedo olvidarle. Fuimos a Chapultepec, había un evento ese día y teníamos miedo de encontrarnos a alguien "conocido" y se supiera de nuestro (ya para ese entonces) intenso amorío. Caminamos entre mil gente. Entre empujones y gritos escuchamos a "La Morrison" y Enjambre (uff, que día). Fuimos a comer y yo no podía dejar de mirarte. Te veías tan hermosa con esa blusa roja con pequeños adornos en el cuello y tus uñas, bueno... tus uñas hacían juego con ella. Lucías verdaderamente hermosa.
Llovió ese día, lo recuerdo bien. También recuerdo que fuimos a aquel bar con tus amigos y salimos algo mareadas de ahí, pero no nos importó besarnos a mitad de la calle. Caminamos entre la multitud que cada vez era menor y fuimos a un pequeño lugar contiguo por la otra ronda de cervezas. Ahí encontraste a tus amigas, me presentaste como "tu novia" y sentí ese 'no se que' dentro de mi... fue tan bonito. Después de un rato nos invitaron a seguir la "fiesta" en otro sitio. Estabas tan emocionada, tan sonriente... tan feliz, que me fue imposible decirte que no tenía ánimos de ir porque me sentía fuera de lugar, porque yo solo quería estar contigo; me fue imposible negarme así que accedí y terminamos lejos, bailando y cantando en algún cuarto de alguna casa mientras yo seguía contemplando cada detalle tuyo, mientras admiraba tu sencillez al verte feliz con detalles tan pequeños e insignificantes a simple vista como el hecho de cantar delante de una tele, en un video-juego. A la mañana siguiente ni que hablar de la cruda que nos estaba matando (al menos a mí) pero tú estabas ahí conmigo, cuidándome.
¿Ahora recuerdas?
Bueno, hoy es martes pero no es cualquier martes. Hoy es el segundo día del mes en curso.
Podría mencionar mil y un detalles tuyos, mil y un cosas que hemos vivido este tiempo que no podría (ni querría) vivir con nadie más. Podría escribirte un sin fin de cosas que quizá harían que las cosas entre tu y yo volvieran a ser lo que eran... Podría hacer muchas cosas. Podría.
Ahora que lo pienso realmente hemos hecho muchas cosas juntas. Logramos muchas cosas juntas y construimos muchas cosas juntas. Me pregunto en qué momento cambiaron las cosas, en qué momento perdimos el curso y complicamos esa simpleza que nos caracterizaba. En que momento o mejor dicho, en que punto fue que nos perdimos. Cuándo fue que reventamos esa burbuja en la que vivíamos y salimos de ella para darnos cuenta que las ocupaciones y la monotonía se había apoderado de nosotras. En que momento fue que dejamos de lado lo nuestro para darle importancia a lo que antes no nos importaba... Oye, dime ¿en que momento dejamos de importarnos? ¿en que momento te perdí?
A veces me da por pensar que las cosas volverán a su curso y nosotras con ellas. A veces me da por creer que sigues aquí, conmigo... Hace un mes quizá hubieras recordado lo especiales que eran estos días; los días dos de cada mes, pero hoy no. Hoy olvidaste que, si siguieras aquí, habrías celebrado un mes más a mi lado. Pero no estás, y no hay nada que celebrar.
Sigo aquí esperando. Sigo aquí donde me dejaste.
Te amo, por siempre.
¿Recuerdas cuando recién cumplíamos un mes? Yo no puedo olvidarle. Fuimos a Chapultepec, había un evento ese día y teníamos miedo de encontrarnos a alguien "conocido" y se supiera de nuestro (ya para ese entonces) intenso amorío. Caminamos entre mil gente. Entre empujones y gritos escuchamos a "La Morrison" y Enjambre (uff, que día). Fuimos a comer y yo no podía dejar de mirarte. Te veías tan hermosa con esa blusa roja con pequeños adornos en el cuello y tus uñas, bueno... tus uñas hacían juego con ella. Lucías verdaderamente hermosa.
Llovió ese día, lo recuerdo bien. También recuerdo que fuimos a aquel bar con tus amigos y salimos algo mareadas de ahí, pero no nos importó besarnos a mitad de la calle. Caminamos entre la multitud que cada vez era menor y fuimos a un pequeño lugar contiguo por la otra ronda de cervezas. Ahí encontraste a tus amigas, me presentaste como "tu novia" y sentí ese 'no se que' dentro de mi... fue tan bonito. Después de un rato nos invitaron a seguir la "fiesta" en otro sitio. Estabas tan emocionada, tan sonriente... tan feliz, que me fue imposible decirte que no tenía ánimos de ir porque me sentía fuera de lugar, porque yo solo quería estar contigo; me fue imposible negarme así que accedí y terminamos lejos, bailando y cantando en algún cuarto de alguna casa mientras yo seguía contemplando cada detalle tuyo, mientras admiraba tu sencillez al verte feliz con detalles tan pequeños e insignificantes a simple vista como el hecho de cantar delante de una tele, en un video-juego. A la mañana siguiente ni que hablar de la cruda que nos estaba matando (al menos a mí) pero tú estabas ahí conmigo, cuidándome.
¿Ahora recuerdas?
Bueno, hoy es martes pero no es cualquier martes. Hoy es el segundo día del mes en curso.
Podría mencionar mil y un detalles tuyos, mil y un cosas que hemos vivido este tiempo que no podría (ni querría) vivir con nadie más. Podría escribirte un sin fin de cosas que quizá harían que las cosas entre tu y yo volvieran a ser lo que eran... Podría hacer muchas cosas. Podría.
Ahora que lo pienso realmente hemos hecho muchas cosas juntas. Logramos muchas cosas juntas y construimos muchas cosas juntas. Me pregunto en qué momento cambiaron las cosas, en qué momento perdimos el curso y complicamos esa simpleza que nos caracterizaba. En que momento o mejor dicho, en que punto fue que nos perdimos. Cuándo fue que reventamos esa burbuja en la que vivíamos y salimos de ella para darnos cuenta que las ocupaciones y la monotonía se había apoderado de nosotras. En que momento fue que dejamos de lado lo nuestro para darle importancia a lo que antes no nos importaba... Oye, dime ¿en que momento dejamos de importarnos? ¿en que momento te perdí?
A veces me da por pensar que las cosas volverán a su curso y nosotras con ellas. A veces me da por creer que sigues aquí, conmigo... Hace un mes quizá hubieras recordado lo especiales que eran estos días; los días dos de cada mes, pero hoy no. Hoy olvidaste que, si siguieras aquí, habrías celebrado un mes más a mi lado. Pero no estás, y no hay nada que celebrar.
Sigo aquí esperando. Sigo aquí donde me dejaste.
Te amo, por siempre.
11♡
1/7/13
Día 16
Hay momentos en los que, miras atrás, y no sabes exactamente qué pasó. Solo sabes que, desde que pasó, nada volvió a ser lo mismo.
Instrucciones para amar a una persona
Pósese justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, no exagere. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento. Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda. Abrazar fuerte. Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible. Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo. Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. No deje nunca de abrazar. En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato. La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto. Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche. Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya. Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas.
Secreto: Esta receta es especial para noches de lluvia; el sonido de las gotas rompiendo el silencio conforma una atmósfera imperdible.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)