2/7/13

Día 17 (No olvides, yo nunca olvidé)

Hoy es martes, pero no es cualquier martes. Quizá entre tus tantas ocupaciones olvidaste lo importante de este día.

¿Recuerdas cuando recién cumplíamos un mes? Yo no puedo olvidarle. Fuimos a Chapultepec, había un evento ese día y teníamos miedo de encontrarnos a alguien "conocido" y se supiera de nuestro (ya para ese entonces) intenso amorío. Caminamos entre mil gente. Entre empujones y gritos escuchamos a "La Morrison" y Enjambre (uff, que día). Fuimos a comer y yo no podía dejar de mirarte. Te veías tan hermosa con esa blusa roja con pequeños adornos en el cuello y tus uñas, bueno... tus uñas hacían juego con ella. Lucías verdaderamente hermosa.

Llovió ese día, lo recuerdo bien. También recuerdo que fuimos a aquel bar con tus amigos y salimos algo mareadas de ahí, pero no nos importó besarnos a mitad de la calle. Caminamos entre la multitud que cada vez era menor y fuimos a un pequeño lugar contiguo por la otra ronda de cervezas. Ahí encontraste a tus amigas, me presentaste como "tu novia" y sentí ese 'no se que' dentro de mi... fue tan bonito. Después de un rato nos invitaron a seguir la "fiesta" en otro sitio. Estabas tan emocionada, tan sonriente... tan feliz, que me fue imposible decirte que no tenía ánimos de ir porque me sentía fuera de lugar, porque yo solo quería estar contigo; me fue imposible negarme así que accedí y terminamos lejos, bailando y cantando en algún cuarto de alguna casa mientras yo seguía contemplando cada detalle tuyo, mientras admiraba tu sencillez al verte feliz con detalles tan pequeños e insignificantes a simple vista como el hecho de cantar delante de una tele, en un video-juego. A la mañana siguiente ni que hablar de la cruda que nos estaba matando (al menos a mí) pero tú estabas ahí conmigo, cuidándome. 

¿Ahora recuerdas?

Bueno, hoy es martes pero no es cualquier martes. Hoy es el segundo día del mes en curso.

Podría mencionar mil y un detalles tuyos, mil y un cosas que hemos vivido este tiempo que no podría (ni querría) vivir con nadie más. Podría escribirte un sin fin de cosas que quizá harían que las cosas entre tu y yo volvieran a ser lo que eran... Podría hacer muchas cosas. Podría.

Ahora que lo pienso realmente hemos hecho muchas cosas juntas. Logramos muchas cosas juntas y construimos muchas cosas juntas. Me pregunto en qué momento cambiaron las cosas, en qué momento perdimos el curso y complicamos esa simpleza que nos caracterizaba. En que momento o mejor dicho, en que punto fue que nos perdimos. Cuándo fue que reventamos esa burbuja en la que vivíamos y salimos de ella para darnos cuenta que las ocupaciones y la monotonía se había apoderado de nosotras. En que momento fue que dejamos de lado lo nuestro para darle importancia a lo que antes no nos importaba... Oye, dime ¿en que momento dejamos de importarnos? ¿en que momento te perdí? 

A veces me da por pensar que las cosas volverán a su curso y nosotras con ellas. A veces me da por creer que sigues aquí, conmigo... Hace un mes quizá hubieras recordado lo especiales que eran estos días; los días dos de cada mes, pero hoy no. Hoy olvidaste que, si siguieras aquí, habrías celebrado un mes más a mi lado. Pero no estás, y no hay nada que celebrar.

Sigo aquí esperando. Sigo aquí donde me dejaste.

Te amo, por siempre.

11♡

No hay comentarios: