Ha pasado un tiempo desde que te fuiste de mi vida. Dejaste un caos, como un tornado que arrasa con todo a su paso y no deja nada. Fue tanto el daño que creí que no habría forma alguna de recuperarse de ese triste atentado.
A veces extraño hablar contigo y contarte lo que acontece día a día; otras veces quisiera borrate por completo y unas más pretendo que nunca exististe. Porque después de conocer esas facetas de tí que desconocía siento que es así: no exististe, porque siempre fuiste alguien diferente para mi.
Algunas noches me desvelo pensando en todo; cuatro años a tu lado que en dos semanas se habían esfumado. ¿Cómo puede ser eso posible? La verdad es que no entiendo que pasó y no sé si quiero saberlo. Durante un tiempo te odié casi de la misma forma en que llegué a amarte. Ya no lo hago; ni te odio, ni te amo... pero sigues aquí.
"En el recuento de los daños me sales debiendo tantísimo amor..." // Si sabías que no ibas a amarme ¿qué ganabas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario