5/4/15

Cuando dejaba de ser infinito

Cuando decidiste que lo nuestro dejaba de ser infinito, sentí que las mariposas de mi estómago se suicidaban transformándose en gusanos que querían devorarme por dentro.

Después de mucho tiempo he comprendido que, gracias a todo el daño que me hiciste, ahora disfruto de las cosas insignificantes que no disfrutaba cuando el centro de la tierra eran tus huesos. Por fin me he dado cuenta de que el dolor nos hace madurar y ser más fuertes. Pero lo más importante que he aprendido es que, como tú decías, hay infinitos más grandes que otros, y que el nuestro no era tan enorme como me hacías creer.

He creado un agujero negro y se ha llevado todo lo que éramos. Ahora sé que vendrá otro planeta con el que pueda girar y ser infinitos.

No hay comentarios: