Cuando duele el corazón, cuando has dado todo por una persona, cuando quieres seguir intentándolo y no puedes, cuando la vida te consume, te cansa y te pesa; cuando algo no te convence y ese sexto sentido te dice que lo dejes por la paz, cuando lo que querías era aferrarte con más fuerzas pero estas acabado por dentro y ya no das más... cuando abres los ojos y ves que todo cambió, es entonces cuando entiendes que a veces hay que soltar, que a veces hay que dejar ir porque duele más aferrarse a algo que no existe; porque a fin de cuentas el dolor es temporal y solo dura mientras tu lo permitas.
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